Nikolái Yákovlevich Miaskovski
Carlos Mora V
El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos. Oscar Wilde
Desde luego no se puede negar la proliferación de grande músicos, compositores dentro de lo clásico que Rusia nos ha legado, unos más conocidos que otros, más escuchados, sin embargo, sus aportaciones en pro de la música clásica es muy determinante, especialmente para quienes se identifican con este género.
Nikolái Yákovlevich Miaskovski quien nació el 20 de abril de 1881 y murió en Moscú, 8 de agosto de 1950, fue un compositor que vivió durante el período soviético. Compositor prolífico, 26 sinfonías en su producción. También compuso numerosas canciones trece cuartetos para cuerdas, dos conciertos para violonchelo y violín, y música para el piano
Se nos recuerda, que nació en una fortaleza rusa en suelo polaco, Miaskovski se trasladó de niño con su familia a Kazán, donde quedó huérfano de madre a los nueve años de edad. Dos años después comenzó una estricta formación militar que se prolongaría durante década y media. Es durante esta época cuando comienza a componer, realizando entre 1896 y 1900 una serie de conjuntos de Preludios para piano. Dos años después comienza a estudiar con Reinhold Glière aprovechando un traslado a Moscú en un destacamento militar. Pronto se distancia de la vida militar, acabando por renunciar en 1906 a la Armada en favor del Conservatorio de San Petersburgo
Sobre él nos aporta Wikipedia, que no hay que olvidar que el Conservatorio se hallaba en reconstitución después del turbulento curso 1904/05, durante el cual Nikolái Rimski-Kórsakov fue despedido por su condena de la masacre del Domingo sangriento y el resto del profesorado dimitió en muestra de solidaridad. No obstante, Miaskovski acudió a las clases de Anatoli Liadov y el propio Rimski-Kórsakov. En la clase de Contrapunto de aquel conocería a Sergéi Prokófiev, del cual sería amigo durante el resto de su vida. A Miaskovski le era más afín la escolástica del Conservatorio que a su joven compañero, echando raíces pronto en la tradición musical rusa, que desde el comienzo vio desde una perspectiva muy personal, como demuestra la Sinfonía n.º1 (1908).
Miakovski comenzó a gozar de proyección en las salas de conciertos mientras trabajaba en esta primera incursión sinfónica con el estreno de sus 18 Romanzas sobre textos de Sinaida Gippius op. 4 en el marco de las Tardes de nueva música de San Petersburgo, en las que se estrenaron algunas de las tentativas compositivas más audaces de los jóvenes Prokófiev y Stravinski
Se sabe, que compuesta en el tercer año en el Conservatorio de de San Petersburgo, cuando contaba 27 años. Su Primera sinfonía es una pieza que pertenece al tardorromanticismo soviético que incluye un movimiento lento efectivo al estilo de Rachmaninov.
Se nos agrega, que en 1921 Miaskovski fue contratado por el Conservatorio de Moscú como catedrático de composición, puesto en el que se convirtió en una de las personalidades referenciales de la música soviética en tanto que estabilizador de la tumultuosa vida musical soviética del estalinismo, ganándose el mote de la conciencia musical moscovita gracias a su apoyo desinteresado a compositores y sociedades musicales (así, apoyó a la Asociación de Música Contemporánea hasta su abolición con todos los medios a su alcance aun cuando nunca suscribió la estética que promovía). Asimismo durante los años treinta trabajó sobre el Realismo socialista impuesto desde las altas esferas con vistas de encontrar un punto de equilibrio sostenible para el compositor que viéndose forzado a practicar esta estética no quisiera renunciar a su personalidad compositiva.
El estallido de la II Guerra Mundial, que no dejó de reflejarse en su obra (Miaskovski fue el compositor de la primera Sinfonía de guerra soviética, la vigésimo primera de su catálogo), forzó su evacuación al Cáucaso en compañía de su amigo Prokofiev. Durante esta época, en la que Miaskovski aprovechó para investigar el folclore de las regiones vecinas, comenzó el declive de la salud de Miaskovski.
De vuelta en Moscú Miaskovski fue recibido con grandes honores en un principio, pero en 1948 hubo de afrontar su implicación en las condenas del Congreso de Compositores antiformalista, en sustitución a última hora de su alumno Dimitri Kabalevski, que por otra parte le homenajearía en su muerte transcribiendo para piano a cuatro manos su monumental Sinfonía n.º6. Miaskovski mantuvo su dignidad artística y se negó a someterse al juicio, desvinculándose totalmente en lo sucesivo del realismo socialista y componiendo sus últimas obras en una estética muy íntima, que se expone en plenitud en la última de sus 27 Sinfonías (1949).


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados